Pechugas con Nata sin lactosa y Champiñones

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Como sabéis mis manos no son aún los de una cocinera profesional, así que voy creciendo poco a poco. Os lo digo por que vais a ver que, por ejemplo, en esta receta os digo que tenéis que picar muy bien la cebolla y veréis que los trozos no son tan pequeños como deberían. Así que ya sabéis, lo que no sale bien a la primera, saldrá perfecto a la décima.

Ingredientes

  • 2 filetes de pechuga
  • Sal
  • Pimienta negra
  • Aceite
  • ¼ de cebolla
  • Dos o tres champiñones
  • 75 cl de nata líquida vegetal o sin lactosa
  • Un vasito de vino blanco para cocinar

Preparación

El primer paso es salpimentar los filetes de pechuga. Ponemos la sartén al fuego con un chorrito de aceite. Con una cucharada es más que bastante. Doramos las pechugas y las retiramos del fuego.

Ahora troceamos muy bien el champiñón. Troceamos muy bien la cebolla. Añadimos estos dos ingredientes en la sartén previamente usada, y dejamos que se vayan haciendo.

Cuando estén en su punto (que la cebolla ya no esté dura y el champiñón algo dorado) le añadimos el vino blanco. Y dejamos que se evapore. Puede tardar unos 3-5 min.

Bajamos el fuego a fuego medio-bajo y añadimos la nata líquida sin lactosa o vegetal. Esperamos unos 3 o 4 min a que espese un poco y añadimos los filetes de pechuga para que terminen de hacerse con la mezcla.

Después de unos 2 o 3 min, solo queda servir y listo para comer.

Consejos

– Recordad lo que os he dicho al principio. No es malo que no esté muy picado, pero se mezcla mejor con la nata.

– Yo he añadido unas ramitas de cebollino. No es necesario, pero puede darle otro punto de sabor.

– He usado nata vegetal porque la nata sin lactosa no me sentaba muy bien. Si en vuestro caso no tenéis ningún problema podéis usarla.

 

 

Merluza rebozada con sofrito de tomate y pimiento rojo

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La primer receta de pescado! Esta receta viene de la mano de mi madre, ya que le ha entrado el gusanillo de la cocina después de verme pasar las horas en la cocina haciendo cositas nuevas. Siguiendo a nuestro lema, es un plato sencillo aunque tenga muchos más ingredientes de lo habitual, pero no por ello lo hace más difícil. Lo mejor de todo es que el pescado no queda seco.

Ingredientes

  • Merluza troceada
  • 1 huevo
  • 1 poco de harina
  • Sal
  • Pimienta blanca
  • Champiñones
  • Pimiento rojo
  • Tomate frito
  • Cebolla
  • Azúcar
  • Ajo
  • Finas hierbas

Preparación

Primero cogemos los trozos de merluza y los salpimentamos. Cogemos el pimiento rojo y lo cortamos a tiras. Ahora picamos la cebolla para que nos salgan trocitos pequeños. Ponemos el huevo en un bol y lo batimos. Ahora le añadimos la merluza y la ahogamos ahí para que se empape bien. El siguiente paso será poner en otro bol harina, para así pasar la merluza a la harina.

Calentamos el aceite en una sartén y cuando ya esté caliente ponemos la merluza dentro. No vamos a dejar que se haga del todo. Solo que se reboce un poco y lo apartamos.

Para poder hacer el sofrito, quitamos el aceite de la sartén. Echamos el pimiento y, cuando ya esté algo blando, lo acompañamos de la cebolla. Cogemos unos champiñones troceados y los añadimos también. Cuando veamos que el pimiento ya esté blando y que los champiñones ya estén dorados, añadimos el tomate frito. Le añadiremos azúcar para quitar la acidez del tomate. Lo dejamos hacerse a fuego lento y le pondremos sal, finas hierbas y ajo picado.

Cuando ya esté casi hecho, le metemos la merluza y se termina de cocinar todo junto. Luego solo quedará poner en su plato y listo para comer!

Consejos

– Si veis que el sofrito se os queda muy espeso, se puede echar vino blanco o agua. Recordar que solo un poco, tampoco es cosa de ahogarlo.

– Las cantidades son al gusto del consumidor.

– El ajo que he usado es un ajo picado ya que hay en unos botecitos en Mercadona, donde están todas las especias. Tiene un sabor muy fuerte, por eso con muy poca cantidad es suficiente.

– La cantidad de azúcar que se añade es dependiente de la tolerancia a la acidez del tomate. Probad primero sin azúcar y luego añadid pequeñas cucharaditas hasta que encontréis vuestro punto.

– El champiñón que yo he usado es uno que viene ya cortado en latitas, ya que las cantidades que vienen en las bandejas son demasiado para mí y no sé nunca qué hacer con lo que me sobra.

 

 

Pasta con Baicon y Manzana

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Siempre he leído que hay que comer 5 raciones de fruta y verdura al día, pero no sabia de qué manera introducir la fruta en mi vida. Un día fui a comer a un restaurante con mis padres y probé este planto del que me quedé encantada al instante. Así que este plato es para todos aquellos que no os gusta comer fruta a bocados, sino que esté rodeada de otros sabores.

Ingredientes

  • Pasta
  • ½ manzana
  • 50 g de bacon sin lactosa (revisa la etiqueta siempre)
  • 50 g de champiñones
  • ¼ de cebolla
  • Aceite
  • Sal
  • Orégano
  • Queso rallado sin lactosa

Preparacion

Empezamos cortando el bacon en tiras. Ponemos la sartén al fuego con un poco de aceite y lo freímos. Retiramos el bacon. Cogemos los champiñones y los cortamos también a tiras y lo introducimos dentro del mismo aceite del bacon. Lo freímos también hasta que esté dorado y lo reservamos en compañía del bacon. Picamos la cebolla y la freímos un poco y la dejamos también reservada.

Ahora con la media manzana la cortamos a dados, con piel incluida, y la ponemos con el mismo aceite. La dejamos a fuego lento para que se vaya haciendo. Mientras ponemos la pasta a hervir (con agua, aceite y sal).

Con la pasta ya en su punto y la manzana blandita, lo ponemos todo en la sartén y lo mezclamos todo durante 2 o 3 minutos.

Una vez en el plato le ponemos el orégano y el queso rallado.

Consejos

– Para saber si el bacon está hecho, fijaros que la zona de la grasa este blanda y que la carne tenga un color rosa más subido.

– No pongáis mucha cantidad de aceite, ya que el bacon por sí mismo suelta su grasa y hace que tengamos más aceite. A mí no me gusta que las cosas queden aceitosas, así que en el último paso, cuando ponemos ya todo junto en la sartén, quito todo el aceite que pueda y que no se me quede pegado nada.

– ¿Qué hacer con la otra media manzana? Pues puedes comértela como postre, en compañía de otra pieza de fruta, o hacerte una pequeña macedonia.

– ¿Qué hacer con la cebolla que me sobra? Yo la suelo picar toda y guardarla en un tupper en el congelador. Cuando me hace falta tiro de ahí.

– Si no os gusta la cebolla podéis probar con cebolletas.

– La manzana que yo he usado es una manzana verde, pero eso es siempre al gusto del consumidor. Si no os gustan podéis poner de la que más os guste.

– La pasta que podéis poner es cualquiera, en mi caso he usado spaguettis, pero hacerlo con todos los tipos de pasta que existen.

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